Visita al Parque Natural de Cabarceno

Oso Pardo en Parque Natural de Cabárceno

¡Qué gran descubrimiento ha sido Cantabria! Este viaje me ha hecho pensar en los muchos lugares que todavía me quedan por conocer de España. La costa cántabra era una de ellas.

La escapada la hicimos en Semana Santa y el pretexto era visitar el Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

¡Me encantan estas visitas ‘relámpago’! Son lo justo para desconectar de la rutina y conocer lugares cercanos que, por este mismo motivo, muchas veces pasan desapercibidos.

Santillana del Mar

Al elegir donde hospedarnos dudé entre una de las muchas posadas que existen cerca del parque o un hotel. Finalmente me decanté por el Aparthotel Playas de Liencres en Boo de Piélagos, con piscina climatizada.

La decisión no pudo ser más acertada porque nos encantó el lugar y la amabilidad del personal del hotel. La reserva estaba hecha para unos apartamentos cercanos, pero pedí un cambio para poder hospedarnos en el edificio donde estaba ubicada la piscina y donde servían desayunos y cenas.  La dirección del hotel accedió al cambio sin problema.

Las vistas desde la ventana de la habitación eran espectaculares ¡Qué paz!

Boo de Piélagos

El mismo día de la llegada visitamos Santillana del Mar. La idea era conocer el pueblo y el Museo de Altamira. Llegamos tarde porque el museo cierra en abril a las 18:00 horas.

Cambiamos el plan por un paseo por el pueblo y visitar el Museo de la Inquisición. Pensaréis que cómo se me ocurrió tal cosa. Antes de entrar pregunté y me dijeron que no había problema por el niño. ¡No os lo recomiendo si vais con peques o sois muy sensibles! Afortunadamente mi hijo todavía no se da cuenta de ciertas cosas… Yo salí de aquel lugar con una sensación muy desagradable, lo cual no quiere decir que la exposición no sea, cuando menos, curiosa.

Santillana del Mar

Santillana del Mar

Museo de la Inquisición

El plan del día siguiente era la visita al Parque Natural de Cabarceno, un lugar que poco tiene que ver con un zoológico al uso. ¡Contemplar animales salvajes en semilibertad es una auténtica gozada! Pero hay más aspectos que hacen, en mi opinión, al parque en un atractivo único. Poder desplazarse en coche es uno de ellos, sobre todo, cuando viajas con peques. Otro es la posibilidad de llevar tu propia comida y a tu perro. Sí, habéis leído bien.

¡En Cabárceno los perros son bienvenidos! Y esto es algo realmente diferente y muy a tener en cuenta para las familias que viajan con sus mascotas.

Jirafas en el Parque Natural de Cabárceno

Oso Pardo en Parque Natural de Cabárceno

Oso Pardo en Parque Natural de Cabárceno

Elefante en Cabárceno

Búho en Parque Natural de Cabárceno

Avestruz en el Parque Natural de Cabárceno

Si a pie o en coche el parque es una belleza, desde el aire el paisaje emociona. El teleférico permite un contemplar a los animales desde el cielo. El viaje entra dentro del precio que se paga por la entrada y no os lo podéis perder. ¡Es absolutamente impresionante!

Subimos al teleférico por la mañana y por la tarde, después de comer, recorrimos el parque en coche.

Teleférico en Cabárceno

Teleférico del Parque Natural de Cabárceno

Osos Pardo en Parque Natural de Cabárceno

Teleférico de Parque Natural de Cabárceno

El viaje, corto pero intenso, finalizó en Santander con una visita a la isla de la Magdalena y a la playa del Camello, lugar donde me enamoré perdidamente y para siempre del Cantábrico.

Santander

Pinguinos en Santander

Playa del Camello en Santander

playa del camello en Santander

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